jueves, febrero 26, 2009

Watchmen

Cinefilosis



La película es, sin duda, una increíble y respetuosísima adaptación de la obra de Alan Moore y Dave Gibbons. Por momentos, llama la atención la cantidad de elementos que logra introducir en la narración cinematográfica el director Zach Snyder y que respetan fielmente el corazón de la obra maestra. También, si se presta atención a los recortes y elipsis argumentativas, no se puede estar más de acuerdo con el camino tomado. Hay momentos de gran intensidad visual; la violencia, si bien estilizada como todo el film, es llevada a un punto más extremo, con una presencia de la sangre mucho más fuerte que en el cómic, y con un uso del simbolismo del color rojo para acentuar las sensaciones de sentimiento de una sociedad que se derrumba. Las luchas son prolongadas, cosa que ayuda bastante a matizar la densidad de un relato intrincado, que supone varias capas de lectura, paralelismos y una relación espacio/tiempo muy difícil de narrar. El realizador sale airoso, ya que la decisión para llevar adelante el texto en presente con los flashbacks, es digno de una clase de narración.
Respecto del cambio del final y la famosa ausencia del calamar gigante (se armó, desde hace tiempo, mucho bardo con eso entre los fans, al punto que Gibbons dijo en una convención: no sabía que había tantos amantes de cefalópodos en el mundo...) no es algo trascendente. Se respeta el espíritu absolutamente. Es más, cierra el concepto cinematográfico mucho más eficazmente y se acentúa la responsabilidad final del “superhéroe” como emergente parapolicial (y dirigente fascista, desde ya) de una sociedad resquebrajada en sus redes de poder.
Por otro lado, tiene varios momentos sublimes: Todo lo de Rorschach y el Dr Manhattan es impresionante. Lo del comediante muy intenso. La ambigüedad de Nite Owl y Silk Spectre muy bien desarrollada. El relato en off de Rorschach es llevado al plano del film como una suerte de película neo-noir y el tono resquebrajado que le imprime a su voz el actor Jackie Earle Haley es tal cual lo imaginábamos mientras leíamos la historieta los últimos veinte años.
Pero, ante todo, lo que hay que aplaudir son las decisiones. La decisión de Snyder de rodarla, la decisión de contar una historia adulta, que no ahorra violencia visceral explícita o psicológica. Watchmen no es una película comercial. De hecho, ni siquiera es popular (tampoco lo es el cómic, vamos). Es la realización del sueño: es comprobar que vimos en cine lo imposible de ser filmado.

3 Comentarios:

Blogger Semana Onírica dijo...

me voy a hacer caca y vuelvo.

febrero 26, 2009 6:29 p. m.  
Blogger Semana Onírica dijo...

tengo que bajarla antes del 5 de marzo, aunque sea filmada por Michael Fox, doblada en coreano y en blanco y negro.

febrero 26, 2009 6:32 p. m.  
Blogger jazzbopol dijo...

Noo! Igual no está, pero esperá una semana a verla en cine, please. Es complicado porque hay que digerirla. No es fácil para quienes tenemos taaan leído Watchmen tomar distancia del texto escrito y entrarle a la peli. Yo siempre peco de entusiasmo (creo que, a esta altura, es casi una opción ideológica en mi lugar de crítico cinematográfico)pero seguro no es perfecta. Hay muhca tela para cortar y no quiero escribir más nada hasta no verla, mínimo, dos veces más.

febrero 26, 2009 6:41 p. m.  

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